Por Si Estaban Con El Pendiente
Quetzalli Carolina Vázquez
Once quincenas sin salario es una violación sistemática a los derechos humanos y laborales; sin embargo, es el tiempo que el personal de La Jornada Veracruz —reporteros, corresponsales, personal de prensa, administrativos y trabajadores de talleres— ha sostenido un medio de comunicación sin recibir pago alguno.
El hecho es en sí grave pero se vuelve escandaloso, incongruente y éticamente inadmisible cuando se observa quien está legalmente vinculado al medio.
De acuerdo con el Padrón Estatal de Medios de Comunicación del Gobierno del Estado de Veracruz, actualizado el 10 de julio de 2025, La Jornada Veracruz está registrada bajo la razón social Periodismo Trascendente del Golfo Veracruzano S.A. de C.V., y su representante legal es Tulio Moreno Alvarado, el mismo que ocupa hoy el cargo de Secretario Ejecutivo de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP).
Hay que recordar que entre las funciones legales de la CEAPP está la defensa integral de periodistas, la atención a violaciones de derechos laborales derivadas del ejercicio informativo y la promoción de condiciones mínimas de dignidad.
Durante su pasada comparecencia ante el Congreso de Veracruz, Luis Ramírez Baqueiro, presidente de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP), declaró que las condiciones laborales adversas —como bajos salarios y falta de prestaciones— colocan a muchos periodistas en una situación de vulnerabilidad permanente, lo cual, en su opinión, agrava los riesgos y facilita las agresiones contra comunicadores.
Entonces, surge la duda: ¿Con qué autoridad moral puede hablar del tema un organismo que tiene entre sus funcionarios a alguien que niega el derecho elemental al salario?
Todo indica que no hay razón oficial que justifique la falta de pago ya que el propio medio adquirió recientemente una bodega en la colonia Revolución, en la ciudad de Xalapa, a dónde fue trasladada la maquinaria de La Jornada Veracruz, es decir: no hay recursos para pagar salarios pero sí los hay para comprar inmuebles.
La precarización tampoco es nueva, desde su creación, hace más de una década, la Jornada Veracruz nunca ha otorgado prestaciones sociales a su personal; los trabajadores no cuentan con IMSS, no tienen protección ante enfermedad, accidente o vejez y han trabajado durante años fuera del marco básico de la ley laboral, normalizando una injusticia.
Este ya no es un asunto interno de un medio, es un problema público que impacta directamente en la credibilidad y legitimidad de la CEAPP porque cuando uno de los que encabeza la estructura operativa de un organismo de protección reproduce prácticas de explotación, el mensaje al gremio es terrible: que la defensa del periodismo es solo un discurso, útil mientras no toque intereses personales.
La protección al periodismo no puede coexistir con la explotación laboral, ni la defensa de derechos humanos con la negación del salario y cuando un funcionario encargado de proteger periodistas aparece legalmente vinculado a un medio que adeuda quincenas, no ofrece seguridad social y normaliza la precariedad, la CEAPP no solo pierde autoridad moral: pierde razón de ser.
Once quincenas sin pagar es una decisión consciente que lastima a los trabajadores ¿Tienen conocimiento el presidente la CEAPP y el Congreso? Los empleados dicen que «nadie sabe», que Tulio les ha pedido esperar y mantenerse en silencio.
