Coatzintla, Veracruz.— En el marco del proceso de elección de subagentes municipales, la comunidad de Escolín se encuentra en el centro de la atención ciudadana, donde el debate no solo gira en torno a perfiles, sino también a la legalidad y transparencia de quienes buscan ocupar el cargo.
Entre los nombres que han generado mayor inquietud destaca el de Adalberto J., quien, de acuerdo con versiones locales, participa como aspirante mientras mantiene vínculos con la actual estructura de la agencia municipal. A esto se suman señalamientos relacionados con posibles irregularidades que podrían configurar un daño patrimonial, situación que, de confirmarse, pondría en entredicho su elegibilidad dentro del proceso.
En este contexto, no se descarta que instancias fiscalizadoras como el Órgano de Fiscalización Superior del Estado (ORFIS) y la Auditoría Superior de la Federación (ASF) puedan requerir información o incluso emitir un citatorio para esclarecer estas acciones, lo que añadiría un componente legal a un proceso que debería regirse por la equidad.
El tema ha encendido la conversación en la comunidad, donde crece la preocupación de que los cargos públicos sean utilizados como plataforma para aspiraciones personales, debilitando la confianza en los procesos democráticos locales.
Más allá de los nombres, el mensaje es claro: la elección de subagentes debe sostenerse sobre principios de transparencia, legalidad y vocación de servicio. Hoy, la ciudadanía tiene la responsabilidad de informarse, analizar y decidir con conciencia, priorizando siempre el bienestar colectivo sobre cualquier interés particular.
