ÁLAMO, VER.- Tras las afectaciones ocasionadas por las inundaciones del año pasado, la Biblioteca Municipal “Rómulo Bache Azuara” reabrió sus puertas con nuevo acervo bibliográfico y el compromiso de convertirse nuevamente en un espacio de aprendizaje, consulta y acercamiento a la cultura para las familias alamenses.

La recuperación de este espacio forma parte de las gestiones impulsadas por el Gobierno Municipal que encabeza el presidente José Roberto Arenas Martínez, en coordinación con autoridades estatales del área de Bibliotecas, luego de que gran parte del material bibliográfico resultara destruido durante la contingencia.
En representación del alcalde Pepe Arenas, la síndica única María del Rosario Escudero Tolentino destacó la importancia de que los libros vuelvan a formar parte de la vida cotidiana de niñas, niños, jóvenes y adultos, al considerar la lectura como una herramienta fundamental para adquirir y compartir conocimientos.

Durante la reapertura, el coordinador estatal de Bibliotecas y Centro de Información Documental, Edgar Alcántara Cabañas, reconoció los esfuerzos realizados para recuperar la sala de lectura y recordó las pérdidas que sufrió este espacio a consecuencia de las inundaciones.
Asimismo, resaltó la necesidad de mantener vivas las bibliotecas ante el creciente uso de dispositivos electrónicos, por lo que convocó a instituciones educativas y familias a visitar estos espacios y fomentar desde temprana edad el gusto por los libros.
Como parte de las acciones posteriores, se contempla fortalecer el acervo bibliográfico y establecer una coordinación con la Dirección de Educación para integrar brigadas que recorran colonias y comunidades, invitando a la población a conocer y utilizar la Biblioteca Municipal.

Además, se promoverán visitas guiadas con instituciones educativas, con la finalidad de acercar a las nuevas generaciones a la lectura y consolidar a la biblioteca como un espacio complementario para su formación.
Con la recuperación de la Biblioteca Municipal “Rómulo Bache Azuara”, Álamo Temapache avanza en el rescate de sus espacios educativos y culturales, afectados por la contingencia, y abre nuevamente las puertas al conocimiento y la lectura.


