A poco menos de año y medio de haber iniciado su mandato, la gobernadora Rocío Nahle García se mantiene en terreno sólido frente a la opinión pública. De acuerdo con el Ranking de Gobernadores correspondiente a abril, elaborado por Demoscopia Digital y La Jornada, la mandataria veracruzana se ubica en la posición 11 de las 32 entidades del país, con una aprobación del 63.2 por ciento.
El dato no es menor si se considera la competencia en el tablero nacional, en el que se ubican las mandatarias con mayor visibilidad política en el país.
De acuerdo con el tracking mensual, desde diciembre de 2024, cuando asumió el mandato constitucional, la aprobación de la gobernadora se ha mantenido en el rango del 60 por ciento. En abril de 2026, además, alcanza su punto más alto, con el 63.2 por ciento.
Durante los primeros cuatro meses del año, la administración estatal ha desplegado una agenda intensiva tanto en territorio como en anuncios de política pública.
De igual forma, la agenda de Rocío Nahle ha sido un reflejo claro de un estilo de gobierno dinámico y territorial.
Lo mismo se le ve participando en el Tianguis Turístico de México en Acapulco, promoviendo a Veracruz ante el sector nacional e internacional, que al día siguiente encabezando inauguraciones de obra pública en municipios del sur como Santiago e Isla, el norte en Papantla y Poza Rica, llevando resultados concretos a ras de suelo.
Mientras un día sostiene reuniones de seguridad en Palacio Nacional junto a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, al siguiente encabeza sesiones de trabajo con su gabinete en Xalapa, afinando la operación interna del gobierno estatal.
En paralelo, destacan decisiones con impacto directo en sectores clave: el incremento salarial a burócratas, policías y magisterio; la reactivación turística con eventos como el Salsa Fest y Yolpaki; así como la apertura de nuevas rutas aéreas que fortalecen la conectividad del estado.
A ello se suma una intervención financiera relevante en municipios con problemas estructurales de deuda, impulsado acciones para atender pasivos derivados de la bursatilización —que involucra a 199 ayuntamientos— y gestionar adeudos ante instancias como el SAT y la CONAGUA.
Así, los números de abril no solo reflejan una medición coyuntural, sino una aprobación sostenida que, lejos de erosionarse con el paso de los meses, encuentra en la actividad gubernamental y en la presencia territorial sus principales motores.
Veracruz se mantiene dentro del bloque de entidades con respaldo ciudadano firme, y con una gobernadora que, en términos de percepción, atraviesa su mejor momento.
